¿CIUDADANO O CLIENTE?


¿Ciudadano o cliente? Nada más lejos de mi intención que escribir un post político, pero no podemos negar la evidente actualidad política que estamos viviendo y que en este caso relaciono con el desarrollo de nuestra profesión, o más bien, con cualquier organización empresarial. 

La palabra Política proviene del griego, <<Polis>> (Ciudad), y su significado actual es: “La ciencia que trata el gobierno y la organización de las sociedades humanas, en una ciudad, comunidad o estado”.

En los últimos tiempos ha crecido enormemente el desapego ciudadano de la clase política, y de la política en sí. Comparando la actividad política con el desarrollo de nuestra profesión o cualquier otra organización empresarial, hay un elemento básico en común que la clase política aún no ha aprendido o tomado como premisa, y que en las empresas de éxito es lo que marca la diferencia. Este elemento o premisa es colocar al cliente en el centro de la organización, en política sería, poner al ciudadano (No sólo al votante), en el centro de todas las decisiones.

Son muchas veces las que en el día a día nos enfrentamos a decisiones difíciles de tomar, o ante distintas alternativas sin saber, a priori, cual escoger. Para no equivocarnos, siempre nos hacemos la siguiente pregunta: ¿Qué le interesa a nuestro cliente? La respuesta a esa pregunta casi siempre nos indica el camino correcto. Si en política tomaran esta premisa como propia y la practicaran como norma, seguro cambiarían muchas cosas (Sobre todo a nivel nacional).

Es complicado luchar contra las costumbres, la comodidad, la ambición, la rutina, falta de formación y experiencia… Y para mayor dificultad, luchar contra corriente, pero sin duda es el camino. La política debe cambiar mucho, pero un primer paso es mirar más a sus “clientes”.

Recuerda, si eres político o empresario, pon a tu cliente/ciudadano en el centro de tu organización, hacerte la siguiente pregunta: ¿Qué le interesa a mi cliente? Te dará las claves para alcanzar el éxito.